
hola otra vez, quisiera añadir el resto de mi mensaje, ya que no cupo todo:En aquel entonces, me apodaron “el chilango”. Aunque luego por mi apariencia, del todo guerrerense, gracias a “la sangre de mi padre” (todos sabemos que es debido a la genética), pues rumoraban que a lo mejor era nada más de Arcelia. Muy buenos aquellos días, cuando de guaches íbamos a la secundaria en 2° B. Cuando comíamos nanches, pinzanes y mangos con salsa valentina en la huerta de la escuela. Cuando nos tocaba taller e íbamos todos a revisar los pollos y el ganado. Cuando con los del grupo bamboleábamos (jugábamos futbol). Cuando asistíamos a aquellas “tocadas sonideras”.