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INDICE:
La historia hablada y escrita narra que San José Poliutla, participó en los movimientos sociales por la Independencia de México y la Revolución Mexicana. Por ejemplo, en este último se dice que el 11 de julio de 1918, el General Carrancista Lázaro Cárdenas, sostuvo un tiroteo en esta población, con grupos opositores, saliendo triunfador y haciendo huir a sus adversarios.
Del General Vicente Guerrero, don Heliodoro Navarro Evaristo, quien fue nativo de este poblado e hijo y sobrino de los coroneles, Juan Navarro y Luciano Evaristo, que militaron bajo las ordenes de don Vicente Guerrero en sus últimos años de lucha armada; aportó la siguiente información que citamos textualmente:
“Al General don Vicente Guerrero, le guardaron mucha estimación y respeto en el poblado de San José Poliutla y que por las mismas circunstancias de aquellos tiempos, se vio obligado a tener soldados dispersos en distintos poblados y que vivían con sus familias, pero solo eran llamados cuando era necesario para entrar en algún combate y por estrategia cuando era perseguido, dispersaba a sus soldados de la región y se quedaba con un reducido número, para poder defenderse ocultándose en las montañas del sur; por eso en varias ocasiones aparecía con bastantes soldados y de la noche a la mañana, desaparecía su numeroso ejército. Tenía soldados que Vivian en San José Poliutla, Santo Tomas, El Cubo, San Miguel Totolapan y Ajuchitlan.
Los hechos de armas en la región, son los siguientes:
El General don Vicente Guerrero, baja de sus montañas en cierta ocasión, reúne a sus soldados que tenia dispersos en las poblaciones citadas, les da instrucciones en San José Poliutla para atacar el campamento español denominado “cuartel maestro”, que estaba establecido en el poblado de Coahulotitlan, Municipio de Tlalchapa; en el que se encontraban cañones apostados y que día y noche por turno y por medio de la fuerza bruta obligaban a las mujeres a moler de sus metates de piedra, carbón de árbol de copal, para preparar la pólvora.
El General don Vicente Guerrero una vez que había dado instrucciones a sus soldados, hizo que todos se posesionaran de un jarrito de barro lleno de brasas y dirigiéndose rápidamente al ya mencionado campamento, atacaron por sorpresa y a las sombras de la noche, sin disparar un solo tiro, pues únicamente se aproximaron y arrojaron con fuerzas los jarritos con brasas al centro del campamento, los que inmediatamente al caer sobre los depósitos de la pólvora, la incendiaron, en cuya explosión murieron todos los soldados enemigos.
En esa misma noche el General don Vicente Guerrero, se dirigió con sus soldados hacia el sur y al llegar al Rio Balsas, se encamino hacia arriba siguiendo sus playas hasta llegar a Santo Tomás. De allí se dirigió a Pezuapan, pero al llegar al poblado de Tetela de Río, fue atacado rudamente por fuerzas españolas; pero a base de escaramuzas por los cerros, se mantuvo peleando con ardor por la sagrada causa de la Independencia de México.
En Tetela del Río pelea por mas de 15 días; en esa campaña el enemigo casi le acaba sus soldados; es derrotado, escapa herido de una pierna; solamente con unos cuantos hombres que le custodiaban lo llevan cargando hasta el poblado de El cubo.
Se continúo la marcha y al llegar a San José Poliutla, lo escondieron en una capilla que llamaban “El Oratorio”, que estaba situada al Norte del Poblado a orillas del Río. Como los españoles lo iban persiguiendo, los nativos de San José Poliutla, abrieron encima de la pared en donde descansaba el techo de zacate de la citada capilla, una oquedad; ahí acostaron al herido a lo largo de la pared y para que no lo fueran a encontrar, lo cubrieron con zacate.
Como en dicho oratorio tenían a San Antonio, la virgen de Guadalupe y el señor Santiago, se reunieron bastantes hombres y mujeres para cuidarlo, simulando que estaban orando a las imágenes.
Al día siguiente llegaron los soldados españoles y amedrentaron al pueblo, le exigieron que dijeran en que lugar estaba escondido el general Vicente Guerrero, informando que había pasado por ahí un día antes rumbo al hoy pueblo de Tlapehuala.

Por la noche de ese mismo día, lo sacó cuidadosamente un grupo de hombres encabezados por los coroneles Juan Navarro y Luciano Evaristo hasta el cerro conocido con el nombre de “Cerro Prieto”, escondiéndolo en una cueva que queda en un lugar denominado “La Angostura”, conocida con el nombre de “La Cueva de las Ollas” y actualmente se le llama “Cueva de Vicente Guerrero”.
Una vez que ocultaron al héroe suriano, quedaron comisionados para cuidarlo, alimentarlo y curarlo Juan Navarro y Luciano Evaristo.
Para disimular o despistar, el Coronel Luciano Evaristo, se fue a vivir con su familia al lugar denominado “La Angostura” con el objeto de tener la oportunidad de proporcionar de alimentos al General herido, sin que nadie se diera cuenta, mientras que el otro coronel Juan Navarro, se fue a vivir al lugar denominado “El Calvario”, del mismo poblado.
Se afirma que el General Vicente Guerrero, permaneció escondido por espacio de siete meses y una vez que hubo sanado de sus heridas, citó a sus soldados que tenían esparcidos por los pueblos de la región y reunido con su Estado Mayor, se dirigió de inmediato al cerro de “El Águila” ubicado en Poliutla para establecer su campamento.
Con sus soldados inició desde luego la construcción de trincheras, pero como el cerro tiene varias entradas, no se encontraba muy satisfecho ni seguro, porque no garantizaba la protección efectiva de su tropa y teniendo bastante preocupación porque en cualquier momento lo podían atacar sus enemigos los realistas. Entonces uno de sus soldados sugerió:
“Mi General, lo miro preocupado porque el campamento que esta arreglando no le satisface. Si usted quiere cambiarlo a otro lugar, yo conozco un cerro que se llama “Barrabas”, rumbo a las “Calaveras” a la entrada de la Sierra Madre del Sur y tiene solamente una entrada.
El General don Vicente Guerrero estuvo de acuerdo desde luego y ordenó la movilización de su tropa. Estando en el cerro mencionado y después de inspeccionarlo, lo hizo divulgar, retando a los realistas.
Sus enemigos al darse cuenta que allí se encontraba, se apresuraron a combatirlo, pero todos sus ataques fracasaban, por que al aproximarse al cerro y desde las alturas, los soldados de don Vicente Guerrero dejaban caer grandes piedras que destrozaban al enemigo.
Viendo que no podían entrar en su campamento, Agustín de Iturbide envió más tropas, pero todo fue en vano; prefiriendo enviarle correspondencia donde le propuso la unión de los ejércitos, para consumar la Independencia de México.
Una vez entendidos, optaron por encontrarse en Iguala, pero señalaron para reunirse y firmar el primer tratado, en el poblado de Acatempan, Municipio de Teloloapan Gro.
Agustín de Iturbide, se adelantó y pasó por el pueblo de Cuaulhotitlan, y de allí se encamino rumbo al poblado de Almoloya, para continuar a Teloloapan.
Donde Vicente Guerrero tomó rumbo contrario, pasó por el poblado de San Miguelito, Municipio de Arcelia, para salir y descansar en el poblado de Ixcatepec.
De allí se dirigió a las inmediaciones de Acatempan, donde según la historia ambos ejércitos, de Guerrero y de Iturbide, quedaron instalados en dos cerros frente a frente y el día 10 de enero de 1821, se dieron un abrazo para sellar la consumación de la Independencia.
Los coroneles Juan Navarro y Luciano Evaristo, después del abrazo de Acatempan, y de haber estado presentes en este importante suceso histórico, pidieron retirarse y el General don Vicente Guerrero les dio un resguardo en los archivos de la comisaría, firmado por el caudillo; pero en la Revolución de 1910, el cabecilla Ponciano Castro, incendio los archivos.
Enseguida se muestran una parte relativa a don Vicente Guerrero, tomada del libro “La Geografía del Estado”, cuyo autor es el Profesor Amado González Dávila y dice que:
“San José Poliutla del Municipio de Tlapehuala, ocupa un lugar en la historia de México por haber llegado hasta ese lugar don Pedro Guerrero, padre de don Vicente Guerrero, a suplicarle que se desistiera de defender la causa de la Independencia Nacional para que recibiese honores y otras recompensas” Ante las rogativas de su padre, Guerrero dijo aquellas celebres palabras “LA PATRIA ES PRIMERO”, que actualmente sirve de divisas para nuestros gobernantes.
“Cerro del Águila, Distrito de Mina, Fortificado por el general Vicente Guerrero en la guerra de Independencia”.
“La fortuna sigue sonriendo a Guerrero, pues batió a los españoles en Ajuchitlan, Santa Fe, Tetela del Río, Cutzamala, Huetamo, Tlalchapa y San José Poliutla”.
Lo anterior trascrito, viene a dar un testimonio más de que el invicto General Vicente Guerrero, se encontró efectivamente y por varias veces en el risueño y hermoso poblado de San José Poliutla, cuyos habitantes deben hacer honor al gran patriota hijo de la ciudad de Tixtla, Guerrero, que nació el 9 de agosto de 1783; se encontró en mayores ocasiones en la región de Tierra Caliente”.

Los hechos aquí narrados hacen a Poliutla merecedor de ocupar un lugar en la historia de nuestro país. “MI PATRIA ES PRIMERO”, frase y suceso que honra a todo México, expresión de convicción y amor por todo un pueblo. “MI PATRIA ES PRIMERO”, frase invocada en los muros de honor de la sede de los poderes del estado mexicano, ejemplo, en los salones de Plenos del Congreso de la Unión y del Poder Judicial de la Federación con letras de oro se exhiben; frase adoptada como lema del estado de Guerrero y ubicada también en el muro de honor del recinto parlamentario del H. Congreso del estado de Guerrero. “MI PATRIA ES PRIMERO” frase que todos sabemos quién la pronunció y por qué, pero nadie dice dónde fue pronunciada. Aquí decimos dónde fue para que nos regresen a ver: SAN JOSÉ POLIUTLA, GUERRERO.

PERSONAJES ILUSTRES
Coroneles Juan Navarro y Luciano Evaristo
Militaron bajo las órdenes de don Vicente Guerrero en sus últimos años de lucha armada por la Independencia de México. Fueron testigos del “Abrazo de Acatempan” entre Guerrero e Iturbide. Por la confianza que el General Guerrero les tenía a estos destacados Coroneles se refugió en San José Poliutla por varios meses.
Heliodoro Navarro Evaristo
Agrarista y revolucionario. Nació en San José Poliutla, ahora municipio de Tlapehuala, en 1860; murió en el mismo lugar en 1972, a los 112 años de edad.
Le tocó vivir etapas convulsionadas del país, que se reflejaron en la región. Transmitió datos valiosos que obtuvo de la lucha de Independencia; por ejemplo, todo lo ocurrido en su pueblo relacionado con la presencia del general Vicente Guerrero, quien acampó allí numerosas veces, ubicando su cuartel en el cercano cerro Del Águila; Navarro comentó en un escrito que en una ocasión el General Guerrero se protegió en la iglesia de San José Poliutla para restablecerse de una herida.
En la Revolución, se incorporó a las fuerzas zapatistas; obtuvo el grado de coronel, por su experiencia y conocimiento del terreno. Fue testigo de los sucesos de Chinameca. Participó en la distribución de tierras de los latifundios que pertenecieron a Julio Bahena, logrando la creación del primer ejido en Tierra Caliente, el de San José Poliutla, con cerca de cinco mil hectáreas de superficie que fueron repartidas entre sus habitantes.
El profesor *Rafael Dondé, distinguido educador nacional y amigo personal de don Heliodoro Navarro Evaristo, fue invitado por éste a visitar San José Poliutla, acto que se aprovechó para fundar la primera escuela primaria que tuvo el pueblo.
En reconocimiento a su vida productiva y ejemplar, cuando don Heliodoro Navarro Evaristo murió la población decidió sepultarlo dentro del atrio de la iglesia del lugar.
Bibliografía: “Enciclopedia Guerrerense”. Tomo IV. Pág. 1175. 2004.
Gobierno del Estado de Guerrero. “Guerrero Cultural Siglo XXI, AC”.
*Don Rafael Dondé, nació en la ciudad de Campeche. Fue diputado por los estados de Morelos e Hidalgo, así como también en el Congreso de la Unión A la caída del presidente Sebastián Lerdo de Tejada en 1876, don Rafael Dondé asumió la presidencia del Senado.
Entre otros cargos que ocupó Dondé, se pueden citar la Oficialía Mayor y la secretaría interina de la Suprema Corte de Justicia. Don Rafael Dondé fue uno de los acompañantes del presidente Benito Juárez en su peregrinación, resguardando al gobierno de la República, hasta Paso del Norte.
Las instituciones educativas fundadas como resultado de la donación testamentaria de don Rafael Dondé, fueron de las más antiguas que se organizaron en el México Independiente.
Tanto el Centro Educativo para niñas como el Centro industrial para varones, llevan el nombre de su benefactor en la ciudad de México.
D.R. J.L.N.J
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